La Federación
catalana para la Cultura y el Patrimonio Marítimo y Fluvial (FCCPMF), trabaja para mantener viva y activa la memoria tradicional del mundo marinero. Convoca cada dos años La Festa del Mar en una localidad distinta, y en este 2017 la cita
estaba en Ametlla de Mar, un pueblo
marinero de 5.000 personas a 50 km. de Tarragona, en las Tierras del Ebro, al
que sus habitantes llaman sencillamente, La
Cala. Y acudieron 6.500 personas. 
Hubo demostraciones de maniobras marineras, charlas con los buzos veteranos que limpiaron de hierros los fondos de pesca, exposiciones y charlas sobre los doce pecios que duermen bajo sus aguas... y también concurso de fideuà, distintos premios a las embarcaciones y a distintas categorías, y hasta un premio "pequeño" para el tripulante más joven, un marinero de 2 años y medio que patroneaba la embarcación a su medida que le había construido su abuelo pescador.
Reportaje completo en la edición 173 de la revista Acusub de 2017: Acusub 173



