No obstante, las gentes comprobaron que después de subsanar el "error divino", el dolor seguía, así que buscaron otros remedios. Observaron que algunos peces emitían descargas eléctricas que aturdían a sus presas, para poder cazarlas. De ahí dedujeron que quizás les serviría para aturdir el dolor de su cabeza. Y surgió todo un compendio de recetas para curar dolores con peces tembladeras... y por supuesto, el negocio de criarlos en piscinas, como las morenas.
El texto completo fue publicado. contando con fotografías de Manel Royo y Toni Sales, en la sección Cajón de Buzo de la revista Acusub de febrero de 2018. Para descargarla libremente: Acusub 181


No hay comentarios:
Publicar un comentario