martes, 14 de mayo de 2019

Kraken


Según las tradiciones noruegas, el kraken es un calamar o pulpo gigante que vive en las profundidades marinas y  se entretiene apareciendo de súbito para atrapar barcos enteros y llevárselos al fondo. Su nombre deriva de krake, del idioma escandinavo, que significa enfermizo y retorcido. En alemán significa pulpo.
 
Como todas las leyendas, en el fondo de ésta también hay un poso de realidad. Existen calamares de dimensiones notables, algunos avistamientos aseguran que sobrepasan los 30 metros, y se han encontrado tentáculos en los estómagos de algunos cachalotes que coinciden con esas medidas.

El zoólogo norteamericano Addison Emery Verrill (1839- 1926) estudió en profundidad una veintena de grandes cefalópodos que aparecieron varados en Terranova entre 1871 y 1876. Dejó anotado sobre el mayor de ellos: “sus ojos parecían tambores de 40 cm. de diámetro, su pico medía no menos de 20 cm. de longitud y sus ventosas, seis centímetros. Pesaba cerca de 30 toneladas”. 

Texto completo en la sección Cajón de Buzo de la edición 195 de la revista digital Acusub. Para descargarla libremente: Acusub 195





lunes, 22 de abril de 2019

De Maumere a Kalabahi a bordo del Oceanic (y III)



 Tercera y última parte del reportaje sobre el viaje del fotógrafo Josep Loaso a bordo del yate Oceanic que inauguró una de las rutas de más éxito de la compañía. 

El barco Oceanic seguía ruta desde Maumere hasta el que sería su punto más lejano, Kalabahi, en el estrecho de Alor. Un total de 9 días de viaje en los que Josep Loaso pudo realizar 31 inmersiones a todas las horas del día, desde poco después del amanecer hasta impresionantes nocturnas, cada una con su encanto especial. Lo que más le impresionó de Alor fue la diversidad del relieve submarino y la claridad de sus aguas.

El estrecho de Alor separa la isla de Alor de la isla de Pantar (el archipiélago de Solor del de Alor), en el sur de Indonesia; cruzándolo se llega a la parte occidental de la isla de Timor. Las características de la zona hacen que las mareas sean notables y consigan  fuertes corrientes de ida y vuelta.

Texto completo en la edición 194 de la revista Acusub: Acusub 194



A vista de pez


Los ojos permiten a los peces ver lo que les rodea. Pero cuando viven  a grandes profundidades o en entornos turbios, sus ojos han desarrollado unas células capaces de distinguir los colores que  no se ven con la luz del sol, los que están en la gama de los ultravioletas y los infrarrojos.  

Esa también es la causa de que hayan desarrollado unos patrones en su piel en esos tonos, que activan a voluntad y que sólo son visibles por sus congéneres, evitando que los vean los depredadores. 

Y por si no fuera suficiente adaptación, otros peces han desarrollado biofluorescencia, un patrón luminoso (no es bioluminiscencia) que siempre está activo y se ve en la oscuridad absoluta. 

Texto completo en la sección Cajón de Buzo de la edición 194 de la revista Acusub: Acusub 194.